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Solo del pastor boboFederico García Lorca (enviado por miguel castillejo) El pastor
bobo guarda las caretas, Nosotros, los aeronautas del espíritu Friedrich Nietzsche (enviado por miguel castillejo) Todos esos pájaros intrépidos que vuelan rumbo a lo lejano, a lo más lejano, ¡en alguna parte, ciertamente, los abandonarán sus fuerzas y se posarán en lo alto de un mástil o en una estéril roca, y aún estarán muy agradecidos por tan pobre alojamiento! Pero ¡quién va a inferir de esto que delante de ellos ya no hay inmensos ámbitos libres que han volado tan lejos como es posible volar! Todos nuestros grandes maestros y precursores se han detenido al fin en algún punto, y no es precisamente la postura más noble y elegante la de la fatiga que se detiene; nos pasará igual también a mí y a ti. Mas ¡qué nos importa¡ ¡Otros pájaros volarán más lejos! Esta compresión y creencia nuestra vuela, rivaliza con ellos hacia lo lejos y lo alto; se eleva verticalmente sobre nuestra cabeza y su impotencia y desde las alturas otea las lejanías vislumbrando las bandadas de otros pájaros mucho más poderosos que nosotros que enfilarán hacia donde nosotros hemos enfilado y donde todo es todavía mar, mar ¡nada mas que mar! ¿Y adónde nos encaminamos? ¿Es que queremos cruzar el mar? ¿Adónde nos arrastra este poderoso afán que anteponemos a cualquier goce? ¿Por qué precisamente en esta dirección hacia allí donde hasta ahora se han puesto todos los soles de la humanidad? ¿Se dirá acaso algún día que también nosotros, tomando rumbo al oeste esperábamos llegar a una India, pero que nos tocó naufragar en lo infinito?; ¿O no, hermanos míos? ¿O no? EncuestaPara opinar, haz click en el enlace situado bajo esta linea RRS Feed - Suscribete y recibe las actualizaciones por emailAhora puedes suscribirte a mi espacio y recibir por email notificaciones de todas las actualizaciones que se realicen en sus contenidos: nuevas fotografias, videos, entradas de blog, elementos de lista, etc. seran notificados por email. Solo tienes que hacer click en el link que aparece bajo estas lineas y teclear tu direccion de correo electronico en el cuadro de texto que aparecera en la web de feedburner: CampeonesEsta vez si. Por fin podemos estar orgullosos de nuestra seleccion. Pero, que ha cambiado para que esta vez no cayesemos eliminados en cuartos? como es que todo el equipo jugo sin nervios, eliminamos a Italia (en los penaltis!!!!), llegamos a la final y la ganamos con claridad? Ayer, viendo el partido en la pantalla del pub, ya un tanto borrosa, lo vi claro: Si Aragones es apodado El Sabio de Hortaleza sera por algo. Yo mismo maldije cuando la lista de convocados se hizo publica y Raul no figuraba en ella. Pese a que queria llevarlo porque se lo merecia y porque pensaba que podria serle util, El Sabio no lo convoco. No por cambios de ciclo en mi opinion, sino para evitar comentarios sobre la alineacion de cada partido y sobre cada cambio de cada partido, para evitar las faciles criticas post-derrota. Se trataba de desterrar la incertidumbre de si Raul jugaria de inicio o no, de si seria sustituido por Torres o por Villa, de si marcaria su gol numero "x", de si se lo dedicaria a su mujer, a sus hijos, a Aragones, al subnormal del Chiquilicuatre o a si mismo. Se trataba de exterminar el virus contagioso y letal que va minando la union de equipo y aficion y que la prensa se encarga de inyectar Eurocopa tras Eurocopa, Mundial tras Mundial, amistoso tras amistoso: la duda. Y Aragones pudo asi preparar tranquilo cada partido, y el equipo pudo entrenar tranquilo tambien. Y asi Luis privo a la prensa de su chisme favorito, de su mina de oro, de su rellena-portadas. Y asi Espana gano de una vez por todas. Y nadie, ni tan siquiera la prensa, se acuerda ahora de Raul (menos mal que ganamos), un jugador buenisimo aunque mejor estuvo en casa porque, de todos modos, "nos dejamos la delantera en casita", como diriamos los coleguitas. Somos campeones... y un equipazo y El Sabio de Hortaleza lo han hecho posible. Raul fue la clave una vez mas, y esta vez sin jugar.
BelfastEl otro día fui a Belfast en busca de un día fuera de Dublín, algunas fotografías y un poco de morbo.
Después de almorzar en un ambiente de total normalidad en el centro de la ciudad, caminamos durante un par de horas hasta que preguntamos a un lugareño por la zona donde se encuentran los murales que representan la cruenta historia de Irlanda del Norte. Era un hombre de unos 45 años de edad, si bien la ansiedad, la falta de sueño prolongada y otros muchos males inherentes a la condición de ciudadano católico de Belfast podrían haberle dado el aspecto de un cuarentón a la aún temprana edad de los 30. Con un acento norilandés difícilmente comprensible, nos invitó a acompañarnos en nuestra visita pues dicha zona era, precisamente, su barrio de toda la vida. Fue nuestro guía durante más de 2 horas, llevándonos por los lugares más conflictivos de Belfast: Falls Road, the Peace Wall y the Shankills, lugares donde tuvieron lugar los denominados "the troubles": cientos de asesinatos y reyertas entre la minoría católica (nacionalistas irlandeses) y los mayoritarios unionistas (pro-británicos en su mayor parte protestantes). Recorrimos el Peace Wall, el muro que aún separa las dos comunidades, deteniéndonos a observar y fotografiar murales estremecedores. Atravesamos una de las puertas que aún hoy se abren y cierran cada día por el temor que perdura entre las dos poblaciones. Nos contaba "x" que, cuando él era un adolescente, los católicos tenían dos minutos para ir a comprar medicinas a la farmacia que había al otro lado de la compuerta, en la parte protestante, y volver al lado católico... y que, de no regresar a tiempo, tendrían que quedarse en territorio enemigo hasta el día siguiente...todo un detalle. Del mismo modo, los católicos no tenían derecho a trabajar en la parte protestante a menos que pagasen una especie de impuesto como el que nuestro guía satisfizo al gobierno británico durante toda su juventud. Por el cotrario, los protestantes podían trabajar libremente en el lado católico. De todos modos resulta inútil juzgar subjetivamente un conflicto que los extranjeros no podemos llegar a comprender como para emitir un juicio objetivo pero que tampoco podemos ignorar pese a que seamos completamente ignorantes del mismo. Por el momento solo cuento con el testimonio de un ciudadano católico de Belfast. Falls Road es una calle de unas 2 millas de longitud salpicada de agrios recuerdos a las innumerables víctimas de "los problemas" y muros pintados a odio y sufrimiento; una inmensa torre de viviendas que anuncia el final de Falls Road servía de centro de vigilancia del ejército británico. La policía inglesa no entraba en esa zona por no sentirse suficientemente protegidos detrás de sus armas... el ejército sí. Los turistas, escasos en la ciudad y especialmente en esa zona, hacen su recorrido de flashes en taxis especiales que se detienen en los puntos de interés. Aún así, se trata de una zona "tranquila" y visitable mientras dure la luz del día. The Shankills es otra historia: ni los taxis te llevan a esa zona a determinadas horas ni nuestro guía, que ha vivido toda la barbarie de los años 70, se atreve hoy a pasear al anochecer su bonito pastor alemán de 12 semanas de edad por donde caminábamos y compartíamos silencios, conversaciones y más silencios dedicados a la reflexión individual. Allí, en las Shankills, tuvieron lugar las atroces torturas llevadas a cabo por el grupo paramilitar llamado "The Shankills Butchers" (los carniceros de las Shankills), que descuartizaron a 13 ciudadanos católicos. Mientras "x" se negaba a dejarnos solos al anochecer en esa parte de la ciudad, lo cuál le agradecimos, y mientras poco a poco nos alejábamos de aquella parte de Europa dejada de la mano de Dios, siguió regalándonos como souvenir sangrantes relatos nacidos de las experiencias de toda una vida marcada por la violencia. Durante el paseo no tuvimos tiempo ni mucho menos de comprender las raíces de este complicadísimo conflicto, ni el modo de vida o la forma de pensar de la gente. A penas fuimos espectadores del extraño ambiente que allí se respira. Olvídate de sonrisas y gestos de alegría, en ocasiones nuestro guía no contestaba a los saludos que otros viandantes le hacían por la calle, y a menudo ves gente que parece venir de o ir a liar alguna.
Nuestro guía, anónimo puesto que por alguna extraña razón ni él ni nosotros nos preguntamos por nuestros respectivos nombres, acabó devolviéndonos al centro de la ciudad, donde sí parece atisbarse el renqueante despertar de una capital europea. Un apretón de manos y una fotografía juntos marcaron el final de un día especial. Nos dirigíamos a la estación de autobuses uniendo las piezas del a veces ininteligible relato de nuestro guía mientras éste se alejaba caminando de vuelta a su barrio junto a su perro Sunny, el único protagonista con nombre propio de ese día...nublado y gris, por cierto, del mes de marzo. Crónica de la ciudad de La HabanaEduardo Galeano
(enviado por miguel castillejo)
Parece que este blog va de literatura así que... Crónica de la ciudad de La Habana
Los padres habían huido al norte. En aquel tiempo, la revolución y él estaban recien nacidos. Un cuarto de siglo después, Nelson Valdés viajó de Los Angeles a La Habana, para conocer su país. Cada mediodía, Nelson tomaba el ómnibus, la guagua 68, en la puerta del hotel, y se iba a leer libros sobre Cuba. Leyendo pasaba las tardes en la biblioteca José Martí, hasta que caía la noche. Aquel mediodía, la guagua 68 pegó un frenazo en una bocacalle. Hubo gritos de protesta, por el tremendo sacudón, hasta que los pasajeros vieron el motivo del frenazo: una mujer muy rumbosa, que había cruzado la calle. —Me disculpan, caballeros —dijo el conductor de la guagua 68, y se bajó. Entonces todos los pasajeros aplaudieron y le desearon buena suerte. El conductor caminó balanceándose, sin apuro, y los pasajeros lo vieron acercarse a la muy salsosa, que estaba en la esquina, recostada a la pared, lamiendo un helado. Desde la guagua 68, los pasajeros seguían el ir y venir de aquella lengüita que besaba el helado mientras el conductor hablaba y hablaba sin respuesta, hasta que de pronto ella se rió, y le regaló una mirada. El conductor alzó el pulgar y todos los pasajeros le dedicaron una cerrada ovación. Pero cuando el conductor entró en la heladería, produjo cierta inquietud general. Y cuando al rato salió con un helado en cada mano, cundió el pánico en las masas. Le tocaron la bocina. Alguien se afirmó en la bocina con alma y vida, y sonó la bocina como alarma de robos o sirena de ncendios; pero el conductor, sordo, como si nada, seguía pegado a la muy sabrosa. Entonces avanzó, desde los asientos de atrás de la guagua 68, una mujer que parecía una gran bala de cañón y tenía cara de mandar. Sin decir palabra, se sentó en el asiento del conductor y puso el motor en marcha. La guagua 68 continuó su recorrido, parando en sus paradas habituales, hasta que la mujer llegó a su propia parada y se bajó. Otro pasajero ocupó su lugar, durante un buen tramo, de parada en parada, y después otro, y otro, y así siguió la guagua 68 hasta el final. Nelson Valdés fue el último en bajar. Se había olvidado de la biblioteca. Alí en el país de las maravillas"Solo el ignorante se cree más sabio que el sabio, pues mientras el sabio conoce los límites de su sabiduría, el ignorante no conoce los límites de su ignorancia" Instrucciones para subir una escaleraHistorias de cronopios y de famas Nadie habra dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en angulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en linea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachandose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se esta en posesion momentanea de un peldano o escalon. Cada uno de estos peldanos, formados como se ve por dos elementos, se situa un tanto mas arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquier otra combinacion producira formas quiza mas bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalon. Puesta en el primer peldano dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente izquierda (tambien llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevandola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldano, con lo cual en este descansara el pie, y en el primero descansara el pie. (Los primeros peldanos son siempre los mas dificiles, hasta adquirir la coordinacion necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace dificl la explicacion. Cuidese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie.) |
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